A continuacion pongo 2 vídeos con canciones de este nuevo Album. La primera se llama "Kamikaze" y la segunda "El Blues de la Generación Perdida".
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A continuacion pongo 2 vídeos con canciones de este nuevo Album. La primera se llama "Kamikaze" y la segunda "El Blues de la Generación Perdida".
Se llamaba Carmen, era menudita pero muy fuerte y muy viva, una polvorilla, en el convento dónde vivió sus últimos cincuenta y cuatro años, lo sabían bien, a veces la mandaban descansar pero ella se negaba a dejar sus obligaciones.
Había entrado en un colegio religioso de Zaragoza a muy temprana edad, debido a la muerte de su padre y a que su madre, viuda con cuatro hijos, no le fue fácil sacarlos adelante.
De colegiala, pasó a religiosa, y después de unos años, quiso irse a la India de misionera. Las cosas no fueron como ella pensaba, y después de estar en EEUU, unos meses aprendiendo inglés, la destinaron a un convento en México DF.
Allí vivió hasta sus ochenta y dos años. El convento en San José Insurgentes es enorme, hay una parte dedicada a residencia de estudiantes, gente rica de provincias que envían a sus hijas a estudiar, y con los ingresos que generan, mantienen otra residencia paralela para gente sin recursos. Les dan educación, cuidados y una vez preparadas les buscan trabajo acorde con sus posibilidades.
La vida de Carmen, fue tremendamente dura, siempre se levantaba a las cinco de la mañana, y empezaba en la portería, para dar entrada a los suministros de un centro con cientos de personas que alimentar. A media mañana, dejaba la portería, y se iba a dirigir un taller de costura, que hacía toda clase de manteles y cosas de casa, muy apreciadas por los lugareños, a los que vendían en una “kermes”, todo el dinero que sacaban era para la misma causa.
Los fines de semana, preparaba niños para hacer la primera comunión,
Estaba orgullosa de haber preparado hasta a tres generaciones de una misma familia.
Generalmente, eran a familias españolas, refugiadas de la guerra civil, afincadas allí. Sé de una familia, padre e hijos médicos, que la querían muy especialmente.
Cuando venía a España, (cada tres años), venía en la mas absoluta indigencia, como tenían voto de pobreza, aprovechaban todo, una vez vino con unos zapatos más pequeños que su medida, con lo que apenas podía andar. O con edad muy avanzada, venía por el vuelo más barato a través de dos o tres países.
En otra ocasión, contó que se estaba quedando ciega, y al llevarla al oculista y cambiarle las gafas, se quedó maravillada, de ver lo bien que veía. Según contó, las gafas se le habían roto, y cuando murió otra hermana, por aprovechar la montura, le habían recortado el cristal para adaptarlo. El oculista, nos dijo que le habían desplazado el centro focal y que no le extrañaba que no viera nada.
Cuando fue mayor, su familia le pidió que se quedara en España, pero ella contestaba que no, que en México estaba su casa, allí había trabajado siempre, y se sentía útil, porque en la vida, “si no tienes responsabilidad, no tienes dignidad”.
Os podía contar muchas anécdotas parecidas, pero por no alargarme, os diré que esta pequeña “Carmen de México”, era paisana nuestra, era de Cosuenda, y tuve el privilegio de conocerla y tratarla, como otros miembros del blog.
Carmen hizo el bien por donde pasó, y siempre la tendremos en nuestros corazones

Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones, y en determinado momento, pide silencio y la música para, y dice, mirando hacia la piscina donde criaba cocodrilos australianos......
- El que logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganara todos mis coches....... Alguien se atreve??????
Espantados, los invitados permanecen en silencio y el millonario insiste:
- El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganara todos mis coches y mis aviones.... Alguien se atreve?????
El silencio impera, y una vez mas, ofrece:
- El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis coches, mis aviones y mis mansiones......
En este momento, alguien salta a la piscina, la escena es impresionante....
Una lucha intensa, el hombre se defiende como puede, agarra la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles.....DIOS MIO...
Mucha violencia y emoción. Parecía una película de COCODRILO DUNDEE!!!
Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de arañazos, hematomas y casi muerto.
El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:
- Donde quiere que le entregue los coches??????
- Gracias pero no quiero sus coches...
Sorprendido, el millonario pregunta:
- Y los aviones, donde quiere que se los entregue????
- Gracias, pero no quiero sus aviones....
Extrañado por la reacción del hombre, el millonario pregunta:
- Y las mansiones?????????????
- Yo tengo una bella casa, no necesito de las suyas. Puede quedarse con ellas....No quiero nada que sea suyo...
Impresionado, el millonario pregunta:
- Pero si Ud. no quiere nada de lo ofrecido, que quiere entonces????
Y el hombre le respondió muy irritado:
- Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina......!!!!!!
Moraleja :
"Somos capaces de realizar muchas cosas que a veces ni nosotros mismos creemos...
Pero necesitamos un "Empujoncito", y en ciertos casos....
!!Hasta algún Hijo de Puta, es útil en nuestra vida..!!
Buenos días chicos.
He querido poner esta historia, para , de un modo divertido, dejar claro que ni nosotros mismos sabemos de lo que somos capaces de hacer, hasta que no nos ponemos a ello.
No me refiero a que os tireís a una piscina con cocodrilos, me refiero por ejemplo.......a escribir aquí !!, ya lo veís, si lo hago yo ( ¿?), porque no podeís hacerlo los demás, cuestión de perder la vergüenza, y como la vergüenza era verde se la comió un burro !!
Disfrutar de este día, como si fuera el último.
Besicos pa tóós.
Voy muy atareada pero sabed que os leo con enorme placer y cariño y que a lo largo de la mañana miro a ver si hay algo más escrito para así poder continuar con el trabajo; estos dias me lleva de calle. Solo mandaros un beso enorme y por favor... continuad con vuestros escritos.

“Si quieres hacer feliz a alguien que quieres mucho, díselo hoy... En vida, amigo, en vida.
Si deseas dar una flor, no esperes a que se mueran, mándala hoy con amor... En vida, amigo, en vida.
Si deseas decir “te quiero” a la gente de tu casa, y al amigo cerca o lejos... En vida, amigo, en vida.
No esperes a que se muera la gente para quererla y que sienta tu afecto... En vida, amigo, en vida.
No visites panteones, ni llenes tumbas de flores, llena de amor los corazones... En vida, amigo, en vida”.
A, Rabate.
Muy buenos días a todos.
Disfrutar de este día maravilloso, que la vida es corta.
Besicos primaverales.
Si quereis pensar un poco, teneis encima del reloj un Puzzle con unas piezas que tapan un cofre.
Se tienen que recolocar las piezas de forma que el COFRE quede al descubierto.
Para mover las piezas es muy sencillo:
. Lo primero hay que esperar que se cargue el juego y sale un letrero que pone PLAY en negro. Pulsar encima del PLAY para jugar.
-Picar con el ratón encima de la pieza que se quiere mover (con el botón izquierdo del ratón).
-Vereis que la pieza se levanta. Arrastrar con el ratón de forma que la pieza quede un poco fuera del sitio donde estaba.
- Si se pica otra vez con el ratón (Botón izquierdo del raton siempre) la pieza gira.
- Pulsando en el teclado sobre las flechas de mover el cursor (la flecha que apunta hacia abajo, por ejemplo) entonces la pieza cambia o gira en sentido contrario.
-Probad y vereis que es muy facil
- Cuando la pieza está en la posición que se desea colocar. Arrastrar al sitio donde se quiere poner y picar con el ratón para que la pieza se baje al sitio.
- Ya contaréis si lo habeis conseguido o no.
(Ah, cuando se consigue ver el cofre, se pasa al segundo nivel y sale otra pantalla diferente).
Suerte!

¡Qué lejos estamos
los cuerpos hermanos
que configuramos
el plumaje del mar!.
Leo pausado la página
desde mi isla encantada,
paseando en silencio
por los caminos de la mañana.
¡Náufrago del tiempo!.
o quizá…. mejor....
¿Náufrago del tiempo?.
Sí, de otro tiempo
que no tiene retorno,
porque en el navegar diario
consumió su singladura
y destrozó su navío
que paría sus poemas.
Porque...
¿será exclamación?,
¿una simple pregunta?,
¿será admiración?
o, ¡una lacerante duda.....!.
¿Qué signo anida
en el corazón rendido
y en el centelleo efímero
de la luz de su memoria?.
Desde siempre he pensado que muchos anuncios publicitarios están dirigidos a gente o muy inteligente o idiota. Lo digo, porque la mayoría de las veces soy incapaz de entenderlos, ¡no es que me preocupe!, pero los hay de tan mal gusto, que no los aguanto.
Por eso es gratificante, abrir una página del periódico y encontrar uno, que no solo se puede leer, sino que está hecho con ingenio y gracia. Me refiero a este de una compañía aérea de bajo costo:
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“Lanzarote y Fuerteventura destacan por su eterna primavera. Los vientos alisios procedentes del Atlántico y la corriente fría de Canarias hacen que la temperatura oscile entorno a los 20 grados de media anual. En Lanzarote, el Timanfaya se erigió como auténtico protagonista en 1730 y durante 6 años, la lava cubrió un cuarto de la isla de cenizas volcánicas, creando un paisaje completamente lunar. Debido a esta singularidad la isla ha sido declarada Reserva de la Biosfera.
Fuerteventura es la isla más antigua del archipiélago y ha sufrido un largo proceso erosivo y cuenta con 13 espacios naturales protegidos. La longitud de la costa de esta isla es de casi 326 Km., de los cuales 77 son de playas de aguas limpias y cristalinas.
Si estuvieras en Lanzarote o Fuerteventura, tendrías tiempo de leer todo esto.
¡¡¡Vuela a las islas más tranquilas!!!”
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Mi gata pasó a formar parte de la familia cuando sólo tenia 1 ó 2 semanitas de vida. Fuimos a recogerla a Calatorao (el pueblo de mi madre en Zaragoza). La llamamos Pepa, como su madre, que era la gata de mi bisabuelo Vicente.
Entonces mi gata era muy chiquitita, marrón blanquecina y durante unas semanas le tuvimos que alimentar a base de leche con una jeringuilla. Yo tenía tan sólo 7 años y me daba miedo cogerla, pero la observaba y tenemos un video en el que, recién nos la habían dado, yo le decía a mi hermana con un acento maño exagerado que “no se habia dormidooo, que yo también pensaba eso y se ha movido”
Mi gata se venía a dormir conmigo y mi hermana, que compartíamos habitación, y se resguardaba en una de las camas hasta que mi madre antes de irse a dormir se la llevaba a su cesta. Mi hermana y yo nos peleábamos por ver con quién elegía la Pepa dormir esa noche. Siempre sentí mi gata más mía que de ella, y por eso años después me sentía orgullosa cuando si cambiaba de habitación una noche excepcionalmente, la Pepa continuaba viniendo a dormir conmigo (eso contradecía lo que mi hermana decía de que los gatos cogen cariño a un sitio y no a la persona)
La Pepa siempre ha sido muy espabilada y pronto aprendió a reconocer la hora en que mi madre iría a buscarla a nuestras camas, y se escondía donde no se podía alcanzar a cogerla. Así comenzó a dormir todas las noches acurrucada a mi lado. Cuando veía que me levantaba del sofá para ir a dormir, ella ya salía corriendo y se preparaba en la cabecera de la cama. Si yo me tapaba ella me rascaba un poquito con sus uñas en la cabeza para que la abriese el edredón y meterse al calorcito.
Siempre buscaba el sitio más caliente. Cuando vivíamos en Madrid subía por las estanterías y el televisor para llegar a tumbarse encima del video, y nunca tiraba nada, se sabía de memoria donde estaba colocado cada adorno y se paraba a mirar lo que habíamos movido de sitio. Aprovechaba aunque fuese un único rayo de sol que diese en el comedor o la terraza, y allí estaba ella rempancingada tomando el solecito. Si te levantabas del sofá, da igual que estuviese profundamente dormida, se despertaba sólo para venir a ocupar el sitio que tu culo había dejado calentito.
Jugaba con cualquier pelota que cayese al suelo (o cualquier otro objeto que pudiese ser deslizado) hasta que se le colaba debajo del sofá. Cazaba moscas. En el camping trepaba a los árboles y luego gritaba a maullidos que no sabía bajar. Mi abuelo entonces se cogía una escalera e iba a rescatarla.
De pequeña se dejaba cortar las uñas por mi madre, su cuidadora nata, pero ya de mayor no había quién se las tocase y ella, toda chula, la reina de la casa, no dudaba en dar un zarpazo a cualquiera que la molestase (sobre todo a los desconocidos). Ella era muy de la familia y punto, pero con todo su carácter. Por eso yo, que en seguida le perdí el miedo, llevaba siempre las manos con arañazos y cuando estaba con el celo aprovechaba a hacerle todas las perrerías que se me ocurrían.
Pues sí, tenía el celo no sé cuántas veces al año, pero odiaba a los gatos o a cualquier otro animal que invadiese su terreno. Si en el camping a un perro se le escapaba una pelota a nuestra parcela, ¡que la diese por perdida porque ahí estaba mi gata plantándole cara!
Con los años se fue haciendo más mansa, ya no odiaba tanto a los extraños, sobre todo si eran hombres le encantaba subirse en sus rodillas. Se fue volviendo una viejecita dulce, exquisita con al comida (como siempre lo ha sido) y con más achaques.
Siempre pensé que cuando me independizase me la llevaría, pero de esto hace 2 años y mi gata ya necesitaba entonces que se estuviera muy pendiente de ella, tarea que mi madre ha desempeñado excepcionalmente. Por este motivo cuando me fui no me la pude llevar y sólo la veía cuando iba a visitar a mis padres. Entraba en casa y decía “¿Dónde anda la Pepa?” e iba corriendo a darle besos y a decirle lo mucho que la quería y que era la gata más bonita del mundo. Ella ya no salía a recibirme siempre, entonces era la niña mimada de la mamá, y la mamá era la preferida de la Pepa, ya que estaban todos los días juntas. Ahora dormía sola, hasta que mi padre se iba a trabajar y entonces ocupaba su sitio. Si un día no me hacía caso le decía que era una chaquetera, y en un ratito de hacerle cariños ya me la había ganado.
Siempre ha sido muy guapa, una siamesa estilosa, delgadita… La Naomi Campbell de los gatos. Con los años se ha quedado mucho más delgada, estos días sobretodo casi no pesaba nada.
Tenía más de 18 años, ha tenido una vida muy larga pero nunca me hice a la idea de perderla, de que un día no estaría. Aún ahora cuando iba a comer a casa de mis padres venía corriendo a que la cogiese en mis rodillas mientras comíamos, y luego se acurrucaba entre mis brazos para echarnos la siesta.
Es cierto, nunca me hice a la idea de que se iría. Era mi hermana, mi amiga, mi compañera desde los 7 años, prácticamente desde que tengo conciencia. Una vida juntas. Ha estado sentada en mi escritorio mientras estudiaba, tumbada en mi pecho mientras veía la tele… Cuando me iba enfadada o llorando a mi habitación y daba un portazo porque no quería ver a nadie, ella venía detrás y dulcemente con una patita rascaba la puerta. Yo la escuchaba, un sonido imperceptible para mucha gente que yo escuchaba, y abría la puerta para dejarla entrar. Si algún día me iba a dormir y se retrasaba un poco en venir, esperaba en la cama a oír ese ruidito que anunciaba que estaba tras la puerta dispuesta a entrar. Aún hoy en día en mi casa a veces oigo un ruido muy similar y casi me levanto de un salto para ir a abrir la puerta.
Mi gatita, mi debilidad, mi Pepa… La he querido con todo mi corazón y ahora ya no está. Se ha ido y la hemos dejado allí sola, dormidita en la mesa de la veterinaria. Hoy se me ha roto el corazón.
Diana.
A propósito del escrito de Isabel, y como digo en el comentario, el día 2 de Mayo, hizo un año que nos dejó Pepa.
Pongo el escrito de Diana en su memoria.
En esta foto, esta Pepa con Diana, ya tenía casi 18 años, y se aprecia en su apariencia, aunque era una gata muy alegre, aquí ya tiene la mirada que cita Isabel en su escrito.
Y aunque llevábamos tiempo resistiéndonos, al final tuvo que ser, lo que nunca hubiéramos querido hacer.
Despues de un año, sigo compartiendo el dolor que muestra este escrito.
Besos a todos.

LOS HAIKUS.
Todos nos vamos.
Ronca canta el alma
que está rota.
¿Solo un gato?.
Nooo, ¡el corazón tristede mi amiga!.
EL POEMA.
Qué fácil resulta
escribir de los gatos.
Son la compañía calor,
arrumacos,ronroneos de fiesta…
¡y hasta algún arañazo!.
Qué fácil hacerlo
de los otros gatos.
Siempre a su aire,
listos, perspicaces,
elegantes, sutiles …..
¡como hechos de trapo!.
Menos de la tuya.
Esa Pepa del alma,
esa Pepa dormida,
esa Pepa abrigada
en tus sueños furtivos.
¡Tu gatita de plata!.
UNA PEQUEÑA HISTORIA.
Se llamaba Raíño.
En gallego quiere decir rey, y aunque nosotros no somos simpatizantes de la monarquía no tiene nada que ver con el sentido mayestático de la palabra, sino con que era el Jefe de la casa.
Era un gato siamés no muy grande pero fuerte, poderoso y sobretodo gordo lo que había generado que unos amigos belgas lo rebautizaran como la Boule, que según las enseñanzas entrañables de francés de D. Avelino venía a significar “la Bola”.
Comía casi a la carta, Flor le hacía lo que más le gustaba y ella además aprovechaba para, un par de veces a la semana comerse unos filetones enormes de hígado que yo no puedo ni ver.
Era el auténtico mandamás en casa. Flor, los dos perros afganos negros (Tula y Cilón) y yo, por éste orden jerárquico de menos mando, estábamos como se dice a su disposición.
Dormía con nosotros en la cama, ¡en medio claro!.Si bien es verdad que siempre conseguía, empujando poco a poco a Flor hacia el abismo de la derecha, para una vez que la hacía buscar el otro lado, ubicarse plácidamente en el sitio amplio y despejado.
Y mira que ella lo amenazaba: ¡la comida te la va a hacer éste!, y sino ¡vas a comer solo pienso!, y aunque él sabía que éste era yo, y que yo no sé hacer ésos filetes de hígado, también era consciente de que ella lo quería hasta bastante más que “éste”.
Estaba siempre detrás, como una sombra. Agujero que hicieras en el jardín para poner alguna planta, tenía que ser él el último que le diera el toque de terminación.
Entre los kilos adquiridos con vida tan sosegada y el relajo de casi todos los gatos, estaba casi siempre tumbado por las alfombras, descansando en el hueco entre las patas de Tula, en una amistad tal, que incluso cuando nos lo regalaron de bebé intentó sin éxito mamar de sus ubres, que como es lógico no tenían el preciado néctar. Pero, allí andaban ellos dos, dale que te pego. Ningún otro gato entraba a nuestro jardín. No sé si por ése prurito de conservar lozano lo que observaba que a mí, artista de la azada, el cortacésped, el rastrillo y la sulfatadora tanto me costaba mantener.
Sin embargo él se paseaba como un señor por los jardines aledaños de amigos vecinos, no solo ya con total impunidad sino con cariño, ya que lo mimaban dándole a espuertas sus galletas preferidas, si bien es verdad que él mantenía la zona sin ratones en 3 kilómetros a la redonda.
Cuando yo tenía descanso en el trabajo ya hemos dicho como dormíamos ¿no?. ¡A las 11 todos juntitos al cesto!.
Cuando trabajaba solía volver a las 4 o 5 de la madrugada.
Todos los días me esperaba subido en el alto muro del jardín hasta que metía el coche al garaje.
Ya enfilando la calle veía el brillo refulgente de sus ojos cariñosos a la luz de los faros.
Buscaba con zalamería el tremendo apretón de su cuerpo contra mi pecho trabado con mis brazos. Maullaba cariños inexplicables para oídos no preparados, se dejaba llevar en volandas como si fuera un tiovivo de sensaciones novedosas, subíamos las escaleras como dos locos abrazados que se alejan de la puerta del infierno, me subía hasta por la cabeza cuando yo trataba de desvestirme y ponerme el pijama, éramos dos amigos en racha de juegos y de besos.
Aquella noche no estaba en el muro. Me extrañó, pero tratándose de una noche lluviosa, de que llevaba un par de días un poco pachucho y de que era un poco más tarde de lo habitual, no me preocupé.
Tampoco estaba en la cama junto a Flor.
Lo busqué por otros dormitorios, por armarios donde alguna vez le gustaba alcahuetear, recorrí el jardín, encendí las luces de la piscina por si se hubiese caído dentro, el garaje. Y nada....
Pero...cuando lo encontré estaba como dormidito encima de un pequeño saco de compost, en el cuarto de los aperos del jardín, junto a un caballete de pintura.
Estaba enroscado como cuando dormía, más Bola que nunca, más Rey que nunca, más dulce que nunca también.
¿Cuánto tiempo estuve velándolo silenciosamente?. ¡No lo recuerdo!.
Solo recuerdo que cogí una azada pequeñita y cavé bajo la lluvia, debajo del naranjo más florido del jardín un pequeño hoyuelo para que fuera su morada definitiva.
La lluvia empapándome parsimoniosamente, mezclaba, buena colaboradora, sus gotas fresquitas con mis furtivas lágrimas.
Permanecí un rato tratando de entender que a mí, endurecido por la vida, me pudiera afectar aquello de ésa manera tan cruel.
Que pudiera sentir ahogo, temblores de afecto y dolor de cariño por la muerte de un animalito.
Pero ¿era un animalito?.
Creí que había hablado todo el rato...de un AMIGO.
Para Pili, con mi cariño...y mi consuelo.
Jamás lo olvidaré. Te fuimos a buscar con el abuelo. El viaje se me hizo eterno, estaba nerviosa y parecía que nunca ibamos a llegar. Pero llegamos y te conocí. Eras una bolita de pelo negro. Tenías 2 meses. Entonces te llamaban "Diana", pero te cambiamos el nombre y te llamamos "Trayci".
Ocupaste el jardín de mi casa y también mi corazón.
Fuiste creciendo y yo a tu lado. Eramos más que amigas. Sabías tantas cosas de mi......... pero yo con la mirada también te entendía. Jugabamos y eramos felices.
Pero empezaste a enfermar. Despues de una inyección venía otra. ¿Como podías ser tan fuerte y a la vez tan débil a las enfermedades?. Pero lo superabas. Lo superabamos juntas. Nada nos podía separar. O eso era lo que pensabamos.
Llegó la primera intervención. Parecía que te perdía, pero tu vitalidad era tal, que mejoraste enseguida.
Si, recuerdo perfectamente el día que llegaste a mi lado, pero no me explico la prisa que han tenido los años por pasar. Mucha, demasiado prisa. Cuando he abierto los ojos me he dado cuenta que ya no había marcha atrás.
Once años eran demasiados, para tu cuerpo tan débil y pasando a una segunda intervención no pudimos vencer la enfermedad que hacía tiempo te estava comiendo por dentro. Supiste disimular hasta el último momento. ´También tu mirada me engañó casi hasta el final. Pero nos conociamos demasiado y ya no pudíste esconderlo más.
Fué entonces cuando era yo, la que evitaba tus miradas. Sabía lo que me estabas pidiendo y era demasiado para mí. Eso no lo podía hacer. Tenías que luchar otra vez.
No podíamos dejarnos vencer. Pero tú ya estabas demasiado cansada. Tu cuerpo decía basta y no podías hacer nada para evitarlo. Tus miradas se clavaban como puñales en mi corazón. "¿Pequeñita, como pudiste dejarme?" "¿Por qué me estabas pidiendo, que fuera contra nuestras promesas?"........ Todavía hoy no lo veo claro.
A veces salgo al jardín, pensando que tú vendrás a saludarme, pensando que todo ha sido un sueño. Pero es entonces cuando me doy cuenta de la realidad. Y me duele.
Me duele no tenerte a mi lado y no encontrar tu mirada.
Me hiere cuando ensucian tu nombre y dicen que eres de la raza del diablo. Si, eras un Rottwai, pero nunca , nunca durante los once años que estuviste entre nosotros, nos enseñaste los dientes. A ti, solo te gustaba la compañía y las cosquillas en la barriga. Eras dulce y cariñosa, todo lo contrario de lo que dicen.
Nunca sabrás como te encuentro a faltar. Solo espero que donde estés te acuerdes de mí, y me guardes un rincón a tu lado.
Isabel.
El escrito como podeis ver es de mi hija Isabel, cuando tenía 19 años y tuvimos que sacrificar al perro.
Os quería poner la foto pero no me ha funcionado el escaner.
Besicos para todos, que aunque hacía dias que no me ponia a escribir, os leo todos los días y las maravillosas poesías que poneis.

Una melodía, tiernamente apagada,
(como una sinfonía de Mahler),
configura los recuerdos de la niñez,
y la frágil partitura de mi memoria.
Alegre es el musitar de los cuerpos
cuando vienen de la nada
como la brisa en la noche......
mientras se enciende el día.
Yo sentí el pulso del tiempo
latiendo en la sangre
al fondo de los sueños,
cuando escuchábamos el aire
buscando el refugio pajizo y enramado
de las cardelinas enamoradas.
Ahora posan su canto
en la mano que carga el peso
de nuestra sombra,
y el silencio de los recuerdos gratos.
Porque quise tocar la tierra
siendo apenas suspiro del aire
me arranqué el alma,
y la colgué en los dedos de las estrellas,
en los claros de la arboleda
que desciende hasta el llano
para ver volar cometas
donde aún se esconden las huellas
de los niños que éramos.
Sí, todavía siento el tiempo
mientras gasto la vida recordando:
vuelos de golondrinas,
ranas patinando en la mano,
pídolas, escondites, fútbol callejero,
besos, risas, tabas y canicas de barro,
pero solo escucho un mundo ajeno
con su triste melodía apagada,
de hielo blanco, silencioso y milenario.
Sí, como el agua que se escurre dulcemente
de tus manos ………. de mis manos.
Solo tu amor y el agua..Octubre junto al río
bañaba los racimos dorados de la tarde,
y aquella luna odiosa iba subiendo, clara,
ahuyentando las negras violetas de la sombra.
Yo iba perdido, náufrago por mares de deseo
cegado por la bruma suave de tu pelo.
De tu pelo que ahogaba la voz en mi garganta
cuando perdía mi boca en sus olas de niebla.
Sólo tu amor y el agua… El río, dulcemente,
callaba sus rumores al pasar por nosotros,
y el aire estremecido apenas se atrevía
a mover en la orilla las hojas de los álamos.
Solo se oía, dulce como el vuelo de un ángel
al rozar con sus alas una estrella,
el choque fugitivo que quiere hacerse eterno,
de mis labios bebiendo en los tuyos la vida.
Lo puro de tus senos me mordía el pecho
con la fragancia tímida de dos lirios silvestres,
de dos lirios mecidos por la inocente brisa
cuando el verano extiende su ardor por las colinas.
La noche se llenaba de olores de membrillo,
y mientras en mis manos tu corazón dormía,
perdido, acariciante, como un beso lejano,
el río suspiraba….Solo tu amor y el agua…….
Pablo García Baena
Este poeta, acaba de ser galardonado con el premio Reina Sofía de poesía, se trata de un escritor de 84 años, que tan solo ha escrito seis libritos de poesía, a lo largo de su vida. Es evidente que no ha vivido de eso, sino que ha sido un anticuario con una tienda donde ganarse la vida. No deja de ser chocante, pero es un ejemplo de los poetas que navegan por el blog y que se dedican ha hacer otras cosas. ¿Quién sabe si alguna vez, tenemos que acompañarles a recibir un premio parecido?. ¡Que se preparen, que yo pienso estar presente aunque sea en silla de ruedas!
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